“Los índices de repitencia y aumento de notas, todo ha mejorado sostenidamente ”, Patricio Araya, Liceo Diego Portales

2017/05/2

Para el director del Liceo Diego Portales de Linares, el aumento sostenido en la matrícula, la mejora en las relaciones entre estudiantes, profesores y familias, el foco en el estudiante como protagonista del proceso educativo, la disminución en la repetición, entre otras, son resultado de un trabajo en conjunto de la comunidad educativa.

El profesional también destaca la importancia que la incorporación de la metodología Serf ha ocupado en este proceso. “Tengo certeza de que es uno de los aciertos que ha tenido el proyecto en este liceo. Serf está instalado hoy desde séptimo a cuarto medio, en cada uno de los 29 cursos que tenemos. Esto nos ha proporcionado un ambiente muy agradable, de cercanía a través de los tutores, poder conocer a los jóvenes, sus inquietudes y a sus familias, que se han ido incorporando al quehacer del Liceo”.

¿Cómo ha sido el proceso de implementación de Serf?
Yo era jefe de UTP en este mismo liceo hace 5 años atrás. Presenté el proyecto y lo fui a defender a Santiago. Nos invitaron como municipio. También asistió la jefa del Departamento de Educación Municipal (DAEM) de Linares, quien decidió que el Liceo podría sumarse a esta iniciativa. Por lo tanto, conozco Serf porque armé el proyecto, lo defendí, postulamos y finalmente fuimos beneficiados con éste.

Creo que Serf es una gran ganancia para todos, no solo para los estudiantes, apoderados o para el ambiente educativo que hoy tenemos. También es una ganancia para nosotros como docentes. Esto porque es un sistema que permanentemente nos está colaborando, ayudando y haciendo que nos podamos poner al día en los conocimientos y estrategias para acompañar a los jóvenes.

¿En este proceso, cuáles son los principales desafíos que ha detectado?
Siento que en este proceso hay más aciertos, con muchos desafíos que no se van a acabar. Este modelo(Serf) nos permite realizar acuerdos, compromisos con los estudiantes, acompañarlos más allá de una o dos horas de clases que podríamos tener con ellos si utilizáramos otro sistema distinto. El desafío que creo que nos queda hoy por lograr, aunque se ven atisbos de ese esfuerzo, tiene que ver con los especialistas y el trabajo en la sala de clases. Creo que ahí hay una labor que debemos realizar, hay que dedicarle un poco de tiempo, afinarlo un poco más para que el proceso de aprendizaje de los jóvenes vaya siendo cada vez más significativo y que abarque a todos los estudiantes que están en la sala de clases.

¿Qué cambios ha notado desde la época en que no funcionaban con Serf a la actualidad?
Me parece que una de las muestras de calidad de un establecimiento educacional tiene que ver con los estudiantes que se han ido quedando en el colegio. Creo que nosotros lo hemos conseguido entre otras razones por la cercanía que se ha generado entre los profesores, estudiantes y apoderados. El acompañamiento permanente a los estudiantes y a sus familias. Darle sentido al poco o mucho tiempo que un estudiante pueda estar adentro del liceo. Darle sentido a su formación. Que los chicos sepan hablar, dirigirse, preguntar y callarse. Creo que son elementos que hacen mucho sentido al esfuerzo que se ha ido realizando y al proyecto propiamente tal.

Como desafío para nosotros, los docentes, está el hecho de que todos nos educamos bajo otros parámetros. El docente era el que se presentaba y compartía los conocimientos. El estudiante era el que acataba. Todos estuvimos bajo ese modelo. En este sentido, me parece que el desafío más grande es que nosotros logremos cambiar el switch y asumir que los jóvenes tienen su proyecto en las manos. Yo, como profesor, soy acompañante, el que colabora, el que ayuda, pero el protagonista es él, el estudiante.

La matrícula ha aumentado de forma considerable desde hace cuatro años a la fecha. ¿Cuáles son los factores que usted cree que influyen en eso?
Hay muchos factores, pero Serf es uno de ellos. No podemos dejarlo de lado y no nombrarlo en este proceso que hemos hecho. Siento que acercarnos a los jóvenes, a sus familias, a sus problemáticas y luego al estudio del mismo chico hace que crezca el interés por estar aquí.

En relación a los índices de repitencia y aumento de notas, todo ha mejorado sostenidamente. No en el porcentaje que uno quisiera, pero el crecimiento es sostenido, paulatino. Los avances son significativos. El hecho de que alguien se preocupe por sus notas para continuar formándose es algo que hace unos años atrás no lo veíamos, antes no había interés. “Ponga la nota que quiera” nos llegaban a decir algunos estudiantes. Hoy hay expectativas para continuar, para no repetir. Tienen claridad en relación a saber que ellos podrían estar farreándose un momento importante en su aprendizaje. Es decir, Serf ha cambiado el estilo del colegio, ha cambiado la forma de generar estrategias para que los estudiantes aprendan. No estoy hablando solo de los estudiantes, sino que también de sus papás. Antes la expectativas estaban asociadas a terminar cuarto medio. Ahora no es así, sino que tienen que ver con poder continuar estudios, con valorar el aprendizaje del chico, darle fuerza a lo que pueden lograr y que a veces no se hacía en la casa. También es un desafío para nosotros, ha implicado un cambio en nuestras conductas, en nuestro estilo de enseñar.