“Nuestros estudiantes comienzan a recuperar la confianza en ellos mismos”

2017/07/10

Según Araceli López, Coordinadora Académica de la Institución Educativa Felipe de Restrepo del Municipio de Itagüí, en Medellín, Colombia, ése ha sido uno de los beneficios que han podido observar en los cuatro años que lleva la implementación de la metodología relacional. La profesional reconoce que uno de los efectos inmediatos del sistema relacional Fontán (Serf), tiene que ver con que “el muchacho recupera la confianza y la autoestima, porque la metodología lo reconoce y respeta sus tiempos”.

¿En este tiempo cuáles son los beneficios a corto plazo que han podido observar?
Los beneficios a corto plazo en los estudiantes se pueden ver en el cambio de actitud. Nuestros estudiantes son dos poblaciones. En el caso de los estudiantes que tienen diversidad funcional o necesidades educativas especiales, a ellos se les quita el rótulo de que son chicos más atrasados y que tienen un ritmo diferente. Esto porque la metodología privilegia los ritmos individuales y esos chicos dejan de ser visibilizados como niños que tienen una dificultad. Para ellos el beneficio es a muy corto plazo porque tienen las mismas posibilidades que tienen los otros. Se sienten reconocidos, lo que para ellos es muy importante.

Para el resto de la población es muy importante porque comienzan a recuperar la confianza en ellos mismos. Se dan cuenta de que son excelentes, que pueden asumir responsabilidades y retos. Contribuye a su confianza y a mirar un proyecto de vida a largo plazo. Porque, por ejemplo, pudieron cerrar una guía o varias guías en un plazo determinado, eso contribuye a que sientan mayor confianza. Esa confianza ayuda a que se vayan poniendo desafíos y que en ese proceso vayan desarrollando la autonomía que es a más largo plazo.

¿Cómo impacta a largo plazo en ellos y en el sistema?
Es muy importante, porque al desarrollar la autonomía desarrollan otras habilidades implícitas y otras competencias. Son muchachos más seguros de sí mismos, tienen claro lo que quieren, porqué lo quieren y qué deben hacer para alcanzar ese objetivo. Esto me parece que es muy importante en nuestro contexto social, porque se vuelven personas muy críticas, muy propositivas y se van viendo a sí mismos como personas con ese compromiso que busca impactar, generar cambios en su entorno.

A largo plazo, nuestro sueño es que sean chicos que comiencen a cambiar esos imaginarios colectivos a partir de la misma actitud y compromiso. Eso no solo impactaría en ellos, sino que en nuestro sistema social y en nuestro sistema educativo. Nuestro anhelo es que Colombia reconozca en la metodología relacional la opción para hacer un cambio que en educación. Cambio que todo el mundo dice que hay que hacer, pero que nadie empieza. Entonces nosotros nos atrevemos. Ha sido difícil, pero vemos que por ahí es. Como mínimo que los muchachos sepan que tienen esa capacidad, que se pueden poner desafíos y que eso lo tienen que proyectar en su vida diaria en su quehacer, en la universidad y en el entorno o localidad donde viven.